El proceso de reestructuración empresaria consiste en el desarrollo de un conjunto de pasos para mejorar los niveles de calidad, competitividad y rentabilidad de las operaciones de una empresa:
1- Diagnóstico de la situación actual de la empresa, realizando un análisis de sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.
2- Generación de ideas que contribuyan a la mejora de los indicadores de situación, constituyendo con ellos un Tablero de Comando para controlar la gestión. A partir de las ideas surgen proyectos por área que conforman un Programa de Reestructuración Empresarial con fecha y objetivos definidos.
3- El Tablero de Comando irá mostrando las mejoras en aquellas áreas donde los proyectos se implementen, siempre bajo la tutoría de un consultor a disposición de los directivos de la empresa, quien vela por el cumplimiento de los plazos acordados y de los objetivos del plan.